miércoles, 5 de marzo de 2008

Modelos Económicos de Venezuela (1830-2007)


El propósito de este escrito, es revisar los modelos económicos que se han aplicado en Venezuela desde 1830 hasta el 2007, así como, los elementos característicos de cada uno de ello en el contexto histórico.

Modelo Agrario

Desde el inicio del año 1830 el proceso económico avanzó con lentitud en los diferentes sectores de la economía nacional. Su característica principal fue la de ser un país eminentemente rural con una actividad agropecuaria, siendo el factor más importante de ésta actividad la tierra. A este respecto se puede decir que durante la primera mitad del siglo XIX la propiedad territorial no era muy extensa; pero después se fue incrementando paulatinamente, es por esto que surgen los grandes latifundios, los cuales se van a caracterizar por concentrar grandes extensiones de tierra en pocas manos, limitando los cultivos y creando una situación de feudalismo territorial.
Sin embargo, esta actividad ofrecía al mercado algunos productos tales como: café, cacao, añil, caña de azúcar, algodón, leguminosa, cereal y otros. De toda esta variedad de productos, sobresalían tres rubros el café, el cacao y la caña de azúcar. En esta tónica se mantuvo este proceso agrícola hasta 1870, cuando con el apoyo del primer gobierno de Guzmán Blanco empezó a manifestarse un desarrollo, con influencias foráneas, dándole un empuje a la economía que entre 1900 y 1935, esta actividad experimenta un aumento muy significativa, con los beneficios de políticas crediticias para incentivar la exportación de los productos con marcada producción tales como café, cacao, sarrapia, caucho, batata, caña de azúcar y los rubros que atendían el mercado nacional, legumbres, hortalizas, cereales, tubérculos, frutas y otros.
Por otra parte, es importante señalar, que la economía venezolana sufrió una variante en el sector agropecuario debido al desarrollo de la Primera Guerra Mundial por la baja en las exportaciones tradicionales y, por consiguiente en los rubros tradicionales; pero luego de la post-guerra, la situación tendió a volver a la normalidad , (1920-1921). Sin embargo, puede decirse que entre 1920 a 1927 prevaleció el estancamiento en la producción nacional, debido a la aparición del fenómeno petrolero que también transformó las bases de la economía agropecuaria debilitándola; este producto se impuso como el primer generador de divisas para el país. Esta actividad en el país, resolvió en un 60% aproximadamente, los problemas fiscales que presentaba la economía nacional por la escasa entrada de divisas al país en ese momento.
A partir de 1920 hasta 1935, la sociedad venezolana presentó nuevos estamentos: la clase alta; la burguesía (ricos acomodados); la clase media integrada por profesionales, artesanos y comerciantes; y la clase baja o proletariado integrado por todos los trabajadores en diversas actividades incluyendo el servicio doméstico y el campesino.

Modelo Minero

Para finales del siglo XIX la pirámide social presentó variaciones, como resultado de los cambios en el campo socio-político y económico. Observándose en ella que el nivel más alto de su estructura se encuentran los terratenientes y en el más bajo las personas de ocupaciones sencillas como el servicio doméstico y los campesinos. El dinamismo social a finales del siglo no permitió el estancamiento que se vio a principios del siglo. Sin embargo, el movimiento industrial y empresarial fue tomando auge en el país, proyectándose sobre los terratenientes una nueva clase, la burguesía, la cual tenía buena posición económica, permitiéndoles absorber a los terratenientes y a los grandes comerciantes Modelo económico minero
Igualmente, para 1860 se instalaron las primeras compañías con maquinaria especializada con el fin de triturar el material. La producción de oro fue en aumento y entre 1873 a 1874 la misma alcanzó un promedio anual de 3.921.233 gramos del metal, con una marcada decadencia en el último año. A partir de 1918 hasta 1935 la producción de oro, tuvo sus bajas y alzas alcanzando a los 24.759.405 gramos. Para finales del siglo XIX la pirámide social presentó variaciones, como resultado de los cambios en el campo socio-político y económico. Observándose en ella que el nivel más alto de su estructura se encuentran los terratenientes y en el más bajo las personas de ocupaciones sencillas como el servicio doméstico y los campesinos, pero dueños de su libertad.
El dinamismo social a finales del siglo no permitió el estancamiento que se vio a principios del siglo. Sin embargo, el movimiento industrial y empresarial fue tomando auge en el país, proyectándose sobre los terratenientes una nueva clase, la burguesía, la cual tenía buena posición económica, permitiéndoles absorber a los terratenientes y a los grandes comerciantes.
Es importante destacar que este modelo minero no solo se centró en la exportación del petróleo, sino que estuvo de la mano con la exportación del carbón, y en su desarrollo siguieron el hierro, la bauxita, el manganeso, el niquel, el cromo, asbesto, yeso, mica, azufre, sal, caliza y el tungsteno, convirtiendo a Venezuela en el segundo país que concentra un 2% de la oferta mundial de minerales en termino de producción..
Modelo Rentista
A principios del siglo XX la economía venezolana empieza a desarrollarse un poco más rápido, gracias a la explotación petrolera, la cual, promueve los recursos fiscales necesarios para impulsar la dinámica económica del país, simultáneamente con las actividades comerciales, trabajo minero e industrial. En tal sentido, la estructura económica llegó a abarcar para ese periodo los sectores: agropecuario, comercial, minero e industrial.
Poco a poco las decisiones y estrategias gubernamentales fueron girando en torno a la explotación de hidrocarburos que generaba grandes divisas a la nación. Dándose con ello, los primeros pasos hacia una Venezuela sostenida, básicamente por un producto: El Petróleo, recurso explotado y comercializado por transnacionales hasta inicio de los años 70, cuando en 1976 se produce la nacionalización del petróleo en el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Sabemos que la Venezuela actual es una sociedad levantada por una economía petrolera-rentista. Se trata, por tanto, de un capitalismo paradójico, pues no se sustenta principalmente por el trabajo productivo y la ganancia, sino por una renta que se captura en el mercado internacional. A mediados del siglo XX se logró en nuestro país un consenso social y político para intentar construir un modelo industrial, cuyo motor sería inicialmente esa renta petrolera. El modelo "por sustitución de importaciones" buscó, como en otros países de América Latina, crear una economía capitalista. Nuestros gobiernos, a través de planes de la nación, usaron la renta para establecer condiciones para comenzar a producir en el país lo que hasta ese momento se importaba. Se empezó por bienes de consumo final, luego intermedios y finalmente de capital. Se suponía que en algún momento la industria no necesitaría más del apoyo de la renta petrolera, despegaría hacia un crecimiento auto-sostenido. Ese modelo industrial se desarrolló hasta hacer crisis en la década de los ochenta. Según los analistas de entonces, el modelo tenía una falla profunda, pues no lograba que el aparato productivo industrial se independizara de las rentas producidas por el sector primario exportador. El primer gobierno de Pérez, debido al boom de los precios petroleros en el mercado mundial, insistió en inyectarle dinero a una industria y a un modelo que ya había mostrado en otras partes, mucho antes que en nuestro país, que era incapaz de sostenerse. La renta petrolera creó una economía con pies de barro pero nos costó mucho darnos cuenta. Y, más allá de ella, también moldeó una sociedad, una cultura, un Estado y un sistema político rentistas. Se nos inculcó, por ejemplo, una dieta centrada en el trigo: pan, espaguetis, cachitos, a nosotros, que somos un país tropical incapaz de producir eficientemente tal grano. Por otra parte, el petro-estado nunca necesitó convencer a la población de la necesidad de pagar impuestos como aporte de los intereses privados a propósitos públicos de bien común, algo crucial para los capitalismos que erigieron Estados de bienestar social en Europa. Costeamos servicios públicos con renta petrolera.Esto conllevó que normas de eficiencia, responsabilidad, cautela y rendición de cuentas sean debilidades notorias de nuestros gobiernos y de nuestra sociedad en general. También creó una dificultad en nuestra cultura para distinguir claramente entre lo público y lo privado, lo propio y lo ajeno, lo cual ha tenido profundos efectos en el comportamiento, tanto de funcionarios estatales como de los ciudadanos privados. En términos del sistema político, nuestra democracia se construyó basándose en pactos y concertaciones, donde nadie, salvo las arcas del Estado, sacrificó sus intereses particulares. Esto creó elites egoístas e insensibles en extremo. Modelo Neoliberal
Esta doctrina económica y política que considera contraproducente el intervencionismo estatal en materia social o en la economía y defiende el libre mercado capitalistacomo mejor garante del equilibrio y el crecimiento económicos[1] . Es usado con el fin de agrupar a un conjunto de ideologías y teorías económicas que defienden, según sus defensores, los intereses particulares de cada individuo y según sus críticos, los intereses de los grandes grupos económicos.
Desde principios de los 80, una nueva regla de juego fue introducida en Latinoamérica, la misma ha sido denominada, “Libre Mercado o régimen neo-liberal". Los componentes esenciales del sistema de libre mercado incluyen la eliminación de todas las barreras al comercio, el fin de todos los subsidios estatales a la industria y a los consumidores de baja renta, la privatización de toda empresa de propiedad pública, bruscas reducciones en los gastos sociales del estado, libre convertibilidad de monedas, ilimitada remisión de beneficios, ilimitada explotación de aquellos recursos naturales escasos en el país de origen de los inversores, desregulación de las inversiones y una nueva reglamentación del trabajo que facilita la concentración de poder para contratar y despedir en los gerentes.
En Venezuela, de manera particular en 1989 se produjo una reacción explosiva de parte de la población, cuando en el segundo periodo del Presidente Pérez, con un país cuyos ingresos distaban mucho de su primer periodo de gobierno (1974-1979), hace público las medidas neoliberales apoyadas por el fondo monetario internacional y el Banco mundial. Lo cual ocasionó, miles de muertos y heridos, pérdidas en los comercios como consecuencia de los saqueos e inclusive salida del propio presidente.
No obstante, en el gobierno de transición de Ramón Velásquez y posteriormente en el gobierno por elección de Rafael Caldera, las condiciones no mejoraron mucho para el venezolano. A sus espaldas se entretegía la privatización de empresas estratégicas, VIAZA, la CANTV, LA ELECTRICIDAD DE CARACAS y SIDOR.
Con respecto a nuestra Industria petrolera el OUTSOURCING se puso de moda, entregando a empresas trasnacionales el control de la misma: Entre la contratación que más destaca es el caso “INTESA” centro informático, cuyas consecuencias se sufrieron de manera nefasta con el paro petrolero del 2002.
Los efectos de estas acciones, se vieron consolidados con la elección de Hugo Rafael Chávez Frías, como presidente de la República de Venezuela, quien desde un principio deja entrever su pensamiento socialista. Ganándose el repudio de la clase empresarial y de la burguesía venezolana, quienes lo consideran un gobernante populista que amenaza la propiedad privada y que lleva a Venezuela hacia un comunismo.
No obstante su Programa de Gobierno se orienta a la búsqueda del equilibrio, político, social, económico, territorial e internacional, incentivando la creación de un mundo multipolar basada en el respeto de la soberanía e igualdad de condiciones.

Modelo Mixto

Este modelo parte del sueño de la propuesta de Arturo Uslar Pietri “Sembrar el Petróleo”, quien concebía la política petrolera en el marco de las necesidades venezolanas, por lo que este recurso debe explotarse de manera racional para conservarlo por más tiempo., y con ello, garantizarle a Venezuela y, a su población un mejor futuro.
El modelo mixto en este proceso de construcción revolucionario está orientado a un sistema productivo diversificado, competitivo, abierto hacia los mercados internacionales, basado en la iniciativa privada con presencia del Estado en industrias estratégicas como las petroleras, metalúrgicas, electricidad, telecomunicaciones y agroindustriales, entre otras.
En tal sentido, Nuestra Carta Magna contempla la protección y promoción de las empresas del sector de la economía social (empresas familiares, cooperativas, asociaciones comunitarias para el trabajo). Considerándose las diversas formas asociativas, como una manera de ejercer los derechos ciudadanos. Por lo que se puede decir, que el modelo mixto se fundamenta en las bases de un modelo productivo orientado a generar un crecimiento autosustentable, promover la diversificación productiva y lograr la competitividad internacional en un contexto de estabilidad macroeconómica, que le permita a Venezuela la inserción en el comercio internacional globalizado

Conclusiones

En términos generales, no hay que olvidar que Venezuela ha tenido como parte de sus actividades económicas a la minería, desde el oro y las perlas que eran explotadas por los colonizadores españoles hasta la bauxita y el mineral de hierro, representando en la actualidad la segunda actividad económica más importantes del país, después del petróleo. Este sector vino a reforzar la estructura económica del país especialmente el oro, el cual ya se venía explotando en 1842. Los primeros mineros fueron Hernández, Morales y Monasterios, quienes formaron el primer Consorcio aurífero en 1849
La economía Venezolana se ha caracterizado por ser muy vulnerable a las fluctuaciones del mercado internacional especialmente por su característica de economía monoexportadora. Ha comienzos del siglo XX, el café era el rubro más importante sobre el cual se sostenía nuestro desarrollo. A partir de este siglo, la Revolución Bolivariana pretende transitar de una economía de mercado con superestructura burguesa hacia una sociedad socialista del siglo XXI. El centro de gravedad de este proceso es el desarrollismo democrático latinoamericano y la defensa estratégica ante la Doctrina Monroe, con fuerzas colaterales avanzando en la preparación de la civilización socialista, el petróleo comenzó a marcar pauta en la configuración política-económica y social de la nación. Modificando profundamente su estructura productiva.
La renta petrolera es un bien valioso, que administrado con prudencia quizás hubiera podido permitirnos alcanzar una sociedad democrática e igualitaria el siglo pasado. Lo que logramos estuvo muy por debajo de las expectativas. Ahora estamos haciendo el esfuerzo de nuevo por usar esa renta para una sociedad justa y libre en el siglo XXI. Sin embargo, en muchas de las estrategias y rutinas diarias del Estado, del gobierno, de los políticos y los ciudadanos, sigue predominando la mentalidad rentista de que todo se soluciona con voluntad y dinero, sin que nadie se sacrifique. Debatamos cómo aprovechar la renta para que un socialismo "rentista" no acabe de nuevo con nuestras expectativas


Bibliografía consultada:

ABARCA, C. (Enero, 2006), Economía agraria en América Latina: Del ecologismo prehispánico a la modernidad globalizadora. Análisis de Coyuntura. [online]. vol.12, no.1 [citado 02 Marzo 2008], p.179-198. Disponible en la World Wide Web: . ISSN 1315-3617.

Castillo, M (s/f), Economía de Mercado, Producto Online, fecha de consulta 01-03-2008, disponible en http://www.producto.com.ve/288/notas/portada1.html, Grupo Editorial Producto
Dieterich, H. (20 al 22 , Octubre, 2005) Venezuela: modo de producción socialista y fase deTransición, Parte de una ponencia, presentada en el 34° Congreso Anual de la Asociación de Pequeños y Medianos Empresarios, Fedeindustria, Caracas, Venezuela,

Enlaces:
El mito del neoliberalismo por Enrique Guersi. Historia del origen del término "neoliberalismo".